Encuentra la felicidad en los placeres sencillos.
En nuestra sociedad la felicidad parece ser un objetivo casi obligatorio y no ha de tomarse como tal, pues nos puede generar gran ansiedad no alcanzar la felicidad que nos vende el sistema de consumismo en el que estamos inmersos la gran mayoría de las personas.
El termino felicidad parece que está de moda y como toda moda nos la venden para que la compremos, para obtenerla con inmediatez.
La felicidad no es algo que se compra, es un sentimiento, es una forma de sentir y vivir en la vida.
A las drogas, el alcohol o las compras le damos un poder sobre nosotros creyendo que nos proporcionan felicidad, mejor dicho, momentos de felicidad porque nos desconectan o evaden momentáneamente del problema que tenemos, generándonos más dolor cuando termina su efecto. De ahí seguir consumiendo drogas, alcohol o seguir comprando sin pensar si realmente lo necesitamos. Pues lo que anhelamos es esa felicidad engañosa que nos hacen creer nos proporcionará. Somo engañados como un burrito persiguiendo la zanahoria que nos hacen creer que la obtendremos algún momento. Pero la felicidad es mucho más que esa zanahoria ficticia que nos muestran.
Por esto a veces enfocamos la felicidad como una meta, como algo a alcanzar poniendo la mirada en lo que no tenemos y la posponemos diciendo: seré feliz cuando tenga una casa más grande o en la playa; cuando tenga tal coche; cuando termine mi carrera, cuando me pueda permitir viajar a ese lugar exótico o paradisiaco. O quizás pienses, seré feliz cuando no tenga problemas, cuando mis hijos sean mayores, cuando se marchen al campamento o con su padre y me dejen tranquila.
Todos tenemos momentos felices en nuestro día a día; lo que ocurre que muchísimas veces no nos damos cuenta de ellos, no le damos la gran importancia que tienen o no le dedicamos unos minutos para disfrutar de ellos.
Aunque en España se vive muy bien tenemos predisposición a engancharnos comúnmente con bucles de pensamientos negativos. Nos enfocamos en lo que no tenemos y deseamos, pasando de largo de lo mucho y maravilloso que tenemos a nuestro alrededor, ahí cerquita de nosotros.
Los países como Finlandia (que desde hace 6 años se le considera el país más feliz) o Noruega, tienen otra filosofía de vida con altos índices de satisfacción vital relacionada con otros parámetros diferentes al consumismo. Estos últimos tienen una palabra “KOS”.
No tiene una traducción exacta en otra palabra al español es más bien, diría yo, un concepto de vida, una forma de ver y entender la vida. Es dedicar tiempo aquellas pequeñas acciones o cosas que nos regalan momentos de felicidad.

Paseo por la playa me conecta con mi esencia. Mi vitamina emocional que fortalece mi cuerpo
Como es nuestro sentir, para cada persona puede ser uno diferente o compartirlo.
Para mí un paseo por la naturaleza es maravilloso, reconstituyente, cerquita lo encuentro paseando por el parque Maria Luisa (o cualquier otro), así como la ribera del rio. Si lo quiero hacer sublime entonces pasear a orilla del mar en el atardecer viendo el sol como cae en el mar y si hay nubes los diferentes tonos de azules, malvas, rojizos, rosas. Me transporto solo con pensarlo. Para cualquier día por ejemplo el placer lo encuentro en mi casa, pongo música de frecuencia 432Hz o música relajante y automáticamente me conecto con la paz, la armonía, el sosiego, la tranquilidad, aunque esté como decía Santa Teresa entre pucheros.
Para otra persona puede que sea tomando una taza de café caliente que le hace una parada en el bucle de pensamientos y acciones del día o conversar con un amigo o meditar unos pocos minutos encontrando un estado mental de tranquilidad y bienestar.
La filosofía KOS está relacionado con el placer hallado en instantes precisos de la rutina habitual nuestra. Incita a compartir y disfrutar de los pequeños placeres diarios.
Es primordial experimentar esos momentos en soledad o con los seres queridos, amigos, incluso con compañeros de trabajo, creando así un arte de vivir basado en una percepción consciente de la realidad, que consiga reducir la tensión y la ansiedad.
¿Cuál es tu instante o momento de placer?
Te invito a descubrir o fortalecer tu momento o momentos de placer cada día. Disfrútalos, poténcialos, refuérzalos y utilízalos como píldora vitamina diaria.
Comprobarás que te ayudan a encontrarte mejor, más feliz puesto que encuentras tranquilidad, armonía contigo y como toda vitamina te dan fuerza para seguir con tu trabajo y todos los quehaceres de tu día.
Si necesitas ayuda ,puedes contar conmigo me encanta y disfruto acompañando a personas que como tú desean crecer a nivel personal y profesional.
Te paso el enlace de otro artículo sobre La autoestima
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