Las ventajas de NO procrastinar

Hoy abordamos los inconvenientes que sufrimos al procrastinar y las ventajas de NO procrastinar. Te doy herramientas personales para evitar esta tendencia.

La procrastinación es un hábito común que puede generar una serie de problemas en nuestra vida diaria. Demorar decisiones y acciones no solo debilita nuestra seguridad personal, sino que también puede desencadenar problemas físicos y emocionales, elevando nuestro estrés y ansiedad, de igual manera, baja nuestra autoestima. Sin embargo, dejar de procrastinar conlleva una serie de beneficios que pueden mejorar significativamente nuestra calidad de vida.

 

Uno de los principales problemas que genera la procrastinación es el estrés y la ansiedad que experimentamos al postergar tareas importantes. Nos produce una sensación de malestar y afecta a nuestra autoestima y disminuyendo nuestra confianza en nosotros mismos. Cuando procrastinamos, posponemos tareas que sabemos que son importantes y/o necesarias, lo que nos lleva a sentirnos culpables por no cumplir con nuestras responsabilidades.

Es importante reconocer que la procrastinación no solo se debe a la falta de motivación o interés en una tarea, sino también a la búsqueda de gratificaciones inmediatas. Por ejemplo, es más fácil posponer la preparación de un informe aburrido para realizar actividades más placenteras y gratificantes en ese momento, como revisar las redes sociales o llamar a esa amiga que la prometimos un ratito de parloteo o esa otra que ha tenido un percance y hace 1 semana que no la llamo o incluso realizar tareas domésticas que siempre hay que hacer.

 

Motivos por los cuales procrastinamos

  1. A su vez nuestra a voz interior nos recuerda las tareas pendientes que acabamos de decidir postergar, esto nos genera un sentimiento de culpabilidad, disminuyendo nuestra confianza en nosotros mismos. Pero este no es el único motivo para procrastinar.

Otros motivos

2. Evitar el malestar: A menudo procrastinamos tareas que nos causan estrés, ansiedad o aburrimiento para evitar enfrentar esas emociones desagradables en el momento presente.

3. Falta de claridad: Cuando no tenemos una comprensión clara de lo que se espera de nosotros o de cómo abordar una tarea, es más probable que posterguemos comenzar.

4. Perfeccionismo: Algunas personas procrastinan porque temen no poder realizar una tarea perfectamente. Prefieren no empezar en lugar de arriesgarse a cometer errores.

5. Falta de motivación: Si una tarea no se alinea con nuestros valores, intereses o metas personales, es posible que carezcamos de la motivación necesaria para abordarla de inmediato.

6. Falta de estructura o planificación: La ausencia de un plan claro o de un sistema organizativo puede llevarnos a procrastinar, ya que no sabemos por dónde empezar o cómo avanzar en una tarea.

7. Sobrecarga de trabajo: Cuando tenemos demasiadas tareas en nuestra lista de pendientes, puede resultar abrumador y tentador posponer algunas de ellas en lugar de enfrentarlas todas de una vez.

Estos son solo algunos de los motivos más comunes para procrastinar. Identificar la causa subyacente de nuestra tendencia a posponer puede ayudarnos a desarrollar estrategias efectivas para superar este hábito y mejorar nuestra productividad.

 

Herramientas que nos ayudan

Sin embargo, existen diversas herramientas personales que pueden ayudarnos a evitar la procrastinación y mejorar nuestra productividad. Estas herramientas van más allá de simplemente gestionar nuestro tiempo de manera más eficiente, y abordan las causas subyacentes de nuestra tendencia a procrastinar.

 

Una de las herramientas más efectivas para evitar la procrastinación es identificar y desafiar nuestras creencias limitantes. Muchas veces, posponemos tareas debido a creencias negativas sobre nuestra capacidad para completarlas con éxito. Al cuestionar estas creencias y reemplazarlas por pensamientos más positivos y realistas, podemos aumentar nuestra motivación y reducir nuestra tendencia a procrastinar.

 

Además, es importante establecer metas claras y específicas para cada tarea, así como crear un plan de acción detallado para alcanzarlas. Esto nos ayuda a visualizar el proceso necesario para completar la tarea y nos brinda un sentido de dirección y propósito. Al tener un plan claro, somos menos propensos a posponer las tareas y más propensos a actuar de manera proactiva para alcanzar nuestros objetivos.

La libertad que nos da dejar de procrastinar

La libertad que nos da dejar de procrastinar

Otra herramienta útil para evitar la procrastinación es practicar la autodisciplina y el autocontrol. Esto implica aprender a resistir la tentación de posponer tareas y tomar medidas consistentes y deliberadas para completarlas a tiempo. La práctica de la autodisciplina nos ayuda a desarrollar hábitos positivos y a cultivar una mentalidad de responsabilidad y compromiso con nuestras metas y objetivos.

Algunas herramientas efectivas para eliminar esta tendencia negativa de nuestra vida incluyen:

  • La técnica Pomodoro: Esta técnica consiste en dividir el trabajo en intervalos de tiempo, generalmente de 25 minutos, seguidos de un breve descanso. Este enfoque puede ayudar a aumentar la productividad y a vencer la procrastinación.
  • Establecer metas claras y alcanzables: Fijar objetivos específicos y realistas puede proporcionar una estructura clara para nuestras actividades, ayudándonos a evitar la procrastinación.
  • Practicar la autorreflexión: Tomarnos el tiempo para reflexionar sobre nuestras metas y prioridades puede ayudarnos a mantenernos enfocados y motivados para evitar procrastinar.
  • Visualizar el éxito: Imaginar el resultado positivo de completar una tarea puede proporcionar la motivación necesaria para empezar y evitar procrastinar.

Al adoptar estas herramientas y dejar de procrastinar, podemos experimentar una serie de beneficios, incluyendo la reducción del estrés y la ansiedad, así como el aumento de la autoestima y la seguridad personal.

 

Como dijo el filósofo William James: «Si quieres cambiar tus hábitos, cambia tus pensamientos». Al cambiar nuestra mentalidad y adoptar nuevas estrategias, podemos superar la procrastinación y lograr nuestros objetivos con éxito.

 

Recuerda las palabras del psiquiatra Viktor Frankl: «Entre el estímulo y la respuesta hay un espacio. En ese espacio está nuestra capacidad para elegir nuestra respuesta. En nuestra respuesta yace nuestro crecimiento y nuestra libertad».

 

Así que no pospongas más, ¡empieza a aplicar estas herramientas hoy mismo y experimenta los beneficios de dejar de procrastinar en tu vida!

 

En resumen, dejar de procrastinar conlleva una serie de beneficios significativos, incluida la reducción del estrés y la ansiedad, y el aumento de la autoestima y la seguridad personal. Al implementar herramientas personales efectivas para evitar la procrastinación, podemos mejorar nuestra productividad y alcanzar nuestro máximo potencial en todas las áreas de nuestra vida.

 

Recuerda siempre estas palabras del filósofo y escritor Ralph Waldo Emerson: «No te des por vencido, nunca es demasiado tarde para ser lo que siempre has querido ser».

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